lunes, 25 de julio de 2016

LGBT retoma el proyecto de Ley de Acuerdo de Vida en Familia

La comunidad de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LGTB) retomó el impulso del tratamiento del anteproyecto de Ley “Acuerdo de Vida en Familia” (AVF), luego de diez meses de presentado el documento a la Asamblea Legislativa Plurinacional.

David Uriquipa, representante de la colectividad LGTB que agrupa a 60 organizaciones afiliadas en todo el país, explicó que tomaron la decisión de aguardar un tiempo para priorizar la aprobación de la “Ley de Identidad de Género”, la cual se hizo realidad el 21 de mayo pasado.

La propuesta de ley tiene por objetivo regular los derechos, deberes y obligaciones de las parejas conformadas por personas del mismo sexo, a través de la creación de la institución social denominada Acuerdo de Vida en Familia, protegiendo el ejercicio del derecho a formar una familia.

Este anteproyecto contempla que la pareja del mismo sexo que desee legalizar su unión debe presentarse ante un notario para que valide esa unión, ya que el documento legal debería llevar el rótulo de Acuerdo de Vida en Familia, en vez de certificado de matrimonio civil. Esta norma no establece el divorcio, pero sí la disolución del vínculo.

Uriquipa afirmó que ellos prefirieron esperar un tiempo en apoyo a sus compañeras transexuales y transgéneros con la aprobación de su ley. “Estamos felices por ellos; pero, ahora nos toca ser escuchados”.

Es así que la comunidad LGTB se está organizando para comenzar a hacer seguimiento a su anteproyecto de ley.

DESCONOCIMIENTO De acuerdo con las competencias establecidas dentro de la Asamblea Plurinacional, la Comisión de “Derechos Humanos”, tendría que estar analizando la propuesta del AVF; pero, según el diputado Simón Sergio Choque Siñani, integrante de dicha comisión, esta ley aún no está en agenda.

ANTECEDENTES El Acuerdo de Vida en Familia es un proyecto de ley para mejorar las condiciones jurídicas y sociales de dos personas de igual o distinto sexo que viven bajo un mismo techo y conforman una familia.

Dicho proyecto se ampara en la Ley 045 contra el Racismo y toda forma de Discriminación, la disposición transitoria quinta y otros artículos de la Ley 603 del Código de las Familias y del Proceso Familiar.

El proyecto AVF señala que esta unión faculta a que las personas sean reconocidas bajo los principios de igualdad, no discriminación, diversidad, integración social y protección a las familias.

El anteproyecto al igual que el matrimonio o la unión libre de parejas heterosexuales, tiene impedimentos. Estos son: la interdicción, parentesco consanguíneo, adoptivo e impedimento por delito o vínculo por tutela. Asimismo, se establece que esta unión se anula si no ha sido celebrada por un oficial del Registro Civil.

El AVF tambien señala que estas parejas también gozan de las mismos derechos en cuanto a los bienes gananciales y de salud.

De acuerdo a los activistas de LGTB esta propuesta, de alguna manera, reivindica una demanda histórica, a favor de las parejas conformadas por dos personas del mismo sexo. Lo cual vela por garantizar la protección y regulación de sus derechos y obligaciones dentro del Estado boliviano a través de la institución legal y social.

200 lesbianas salen del clóset y hay 10 familias conocidas en la Llajta

A Mónica C. nunca le llamaron la atención los hombres. Ella prefería estar con sus compañeras de curso porque disfrutaba más de su compañía. Sin embargo, y pese a que antes de salir bachiller ya había definido su orientación sexual, nunca se dio a conocer como tal sino hace dos años, cuando conoció a otras mujeres lesbianas.

Decidió salir del clóset, como se dice cuando una persona declara en forma voluntaria y pública su homosexualidad, porque se sentía “asfixiada” y no quería ocultarse más de sus familiares.

Pero la decisión que asumió Mónica no es un hecho aislado. En los últimos nueve años, decenas de mujeres lesbianas y bisexuales tomaron la “decisión” de mostrarse ante la sociedad, afirma el presidente del Comité de Diversidades Sexuales y Género de Cochabamba, Mauricio Fuentes Escobar.

Si bien no existen estadísticas para saber con exactitud cuántas son en Cochabamba y Bolivia, la Red de Lesbianas y Bisexuales (Red LB) calcula que una de cada 10 mujeres tiene esta orientación sexual.

La vicepresidenta de la Red LB Bolivia, Karina Quiñones, afirma que en Cochabamba hay al menos unas 200 mujeres lesbianas y bisexuales que son visibles.

FAMILIAS

Las mujeres que salen del clóset no se conforman con declarar públicamente su orientación sexual, sino que se muestran con sus parejas en la marcha de las diversidades sexuales que se realiza en el país desde el año 2007.

Las mujeres lesbianas y bisexuales que salieron del clóset han conformado familias con hijos, algunos adoptados y otros concebidos mediante la inseminación artificial.

Fuentes puntualiza que en Cochabamba hay por lo menos 10 familias conocidas, conformadas por lesbianas y que tienen niños, pero muchas otras que todavía se mantienen en el clóset, encerradas, por temor a la discriminación que pueden sufrir ellas y sus hijos.

Natalie Velasco Baldomar, de 20 años, y Erika, de 22, forman una de esas familias. Se conocieron en abril pasado y después de decidir vivir juntas, una de ellas se sometió a una inseminación artificial. Lleva un embarazo de cuatro semanas.

En otro caso, Luisa y Martha (nombres cambiados) viven juntas desde hace un lustro y tienen una hija de dos años que fue fruto de una inseminación artificial.

Ambas mujeres tienen 35 años y trabajan en la venta de ropa que traen desde Chile. Luisa es oriunda de Cochabamba, mientras que Martha nació en Chuquisaca.

Por el momento, la pareja prefiere no darse a conocer públicamente por temor al rechazo de la gente, especialmente en lo que concierne a su niña.

Fuentes sostiene que algunas lesbianas que se dieron a conocer públicamente fueron discriminadas en el trabajo. Sus empleadores buscaron excusas, tales como un mal desempeño o demoras en la hora de ingreso, para despedirlas sin derecho a nada.

Este extremo es confirmado por Marlene Cassis Calderón, exrepresentante de la Red LB de Cochabamba, quien denuncia que en las empresas privadas existe todavía cierta discriminación encubierta.

Apunta que algunas de sus compañeras de la Red LB sufrieron acoso laboral hasta que se vieron obligadas a renunciar, solamente porque sus jefes se enteraron de que eran lesbianas.

MÁS MUJERES

El número de mujeres lesbianas y bisexuales que sale del clóset y que participa en la marcha de las diversidades sexuales y de género, que se realiza el 28 de junio, aumenta cada año, confirma Cassis, de 34 años, quien forma parte de la Red LB.

Salió del clóset hace una década, más o menos, cuando tenía 24 años. Por este motivo, a ella no le molesta dar a conocer su nombre o que se publique su fotografía.

Rememora que las lesbianas de Cochabamba empezaron a salir del clóset hace casi una década.

Para reforzar su tesis, puntualiza que en la marcha de 2007 solo una decena de mujeres lesbianas participó, medio escondidas. En cambio, en la última edición, desarrollada el 25 de junio pasado, ingresaron más de medio centenar y otras más como espectadoras.

Cassis concluye que en los últimos nueve años hubo avances importantes en el respeto de los derechos de las lesbianas y bisexuales, motivo por el que muchas de sus compañeras se animan a salir del clóset, con sus parejas, en diferentes espacios.

Añade que si bien los prejuicios contra esta población siguen vigentes, en una sociedad machista y patriarcal, la discriminación ha disminuido.

“Por eso ahora se ve mucho más que antes a parejas de chicas, en la calle, tomándose de la mano y dándose un beso, situaciones que no se observaban hace algunos años”.

Fuentes confirma que en la marcha de las diversidades sexuales e identidad de género, que se realizó en Cochabamba el 25 de junio, se pudo ver que había más mujeres lesbianas, porque se animaron a salir del clóset, debido a que hay leyes que las protegen, como la 045, contra el Racismo y toda forma de Discriminación y la Constitución Política del Estado, en su artículo 14, parágrafo segundo.

Considera que la mentalidad de la gente está cambiando. En la última marcha se notó una gran apertura, si se toma en cuenta la primera que se realizó, en 2007, en Cochabamba. En esa oportunidad -recuerda- muchos de los participantes sufrieron agresiones físicas y verbales, les arrojaron con tomates y les insultaron.

En la marcha de 2016 se amplió el recorrido, desde las avenidas Heroínas y San Martín hasta la plaza de las Banderas. Antes era solamente desde la plazuela Colón. “Y la gente ya espera incluso mucho antes de que los participantes lleguen”.

En total, según el activista, entre participantes y espectadores había unas 5.000 personas.

Este cambio -añade- se debe a que la Red LB y el Comité de Diversidades Sexuales y Género trabajan con talleres de sensibilización, de información, no solo de persona a persona, sino también mediante las redes sociales y medios de comunicación.

Fuentes considera que la gente es homofóbica porque teme a lo que no conoce. Pero ahora, con las nuevas leyes, estas personas están empezando a abrir su mente, aceptar y respetar a las diversidades sexuales “porque no somos enfermos, somos iguales a todos”.

Lo que piden es respeto. Por este motivo, este año el tema de la marcha fue “amor y respeto, base de los derechos humanos”.

PREJUICIOS

Cuando Marlene estudiaba Psicología en la Universidad Mayor de San Simón, varias de sus compañeras dejaron de hablarle, sin explicación alguna cuando se enteraron de que era lesbiana.

En algunas familias -afirma- ocurre lo mismo, cuando las jóvenes deciden mostrar abiertamente su identidad sexual o salen con sus parejas mujeres. Encuentran rechazo o exclusión de parte de sus padres o hermanos e incluso sufren agresiones.

En su caso, por la misma formación de su padre, fue complicado en un principio. Sus familiares no recibieron la noticia de buena manera, sus hermanos tampoco, pero con el tiempo lo asimilaron y hasta el año pasado, que tenía pareja, la respetaban y la querían como parte de la familia, “pero eso fue parte de un proceso, no se consiguió de la noche a la mañana”.

Con su pareja habían planificado concebir un hijo mediante inseminación artificial. Ella quiere tener hijos y ser madre.

En caso de que no pudiese acceder a la inseminación artificial, por su elevado costo, ella piensa en la adopción.

CENSO

El pedido de la Red LB y del Comité de Diversidades Sexuales y Género de Cochabamba es que las autoridades nacionales y departamentales realicen una encuesta para saber cuál es el universo de las poblaciones LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales).

El presidente del Comité, Mauricio Fuentes Escobar, afirma que el Gobierno nacional debería encargarse de hacer un estudio para saber cuántas personas hay en Cochabamba y Bolivia que forman parte de la población LGBT.

Estos datos permitirán, según Fuentes, conocer la situación de esta población para implementar políticas públicas en salud, educación y vivienda.

“Estamos pidiendo al alcalde de Cochabamba, José María Leyes, que realice un estudio para saber cuántos somos, en qué trabajamos, si tenemos vivienda y cuál es nuestra situación”, afirma Fuentes.

También convocan al gobernador Iván Canelas para que desde esa instancia se pueda generar políticas públicas en beneficio de estas poblaciones.

SUS DERECHOS

Las lesbianas y bisexuales aseguran que tienen el derecho de formar una familia y gozar de los mismos derechos y obligaciones que los otros sectores de la población.

En los últimos años, la Red LB de Cochabamba y de Bolivia trabajan para lograr la igualdad de sus derechos.

Estas poblaciones piden que se les reconozca el derecho a la salud, a la sucesión de bienes, a la educación y a vivir en familia, sin sufrir discriminación.

Estos derechos estarán garantizados cuando las parejas del mismo sexo puedan conformar, en forma legal, familias.

Respecto a la Ley de Identidad de Género, aprobada el 21 de mayo de 2016, Fuentes apunta que esta normativa favorece a las personas transexuales y transgénero para el cambio de su identidad en sus documentos “lo cual les permitirá tener un trabajo digno y acceso a otros beneficios, pero no se toca el tema de la familia”.

Esta ley -añade- ha sido elaborada con el fin de proporcionar un mejor estilo de vida a las poblaciones LGBT.

Concluye que actualmente muchas personas de esta población no obtienen trabajo porque en su carnet están con su identidad de hombres, pero se ven como mujeres.

La violencia, un mito

* El mayor grado de violencia que se les atribuye a las parejas de lesbianas, gays, bisexuales o transexuales no pasa de ser un mito, afirman personas de estos colectivos.

* La vicepresidente de la Red LB Bolivia, Karina Quiñones, afirma que la gente cree, en forma equivocada, que en estas parejas hay mayor violencia y promiscuidad. Considera que todos son iguales y el ser o no violento depende de como una persona se ha educado en su hogar, más allá de su orientación sexual.

* Marlene Cassis reconoce que en las parejas del mismo sexo hay violencia y lucha por el poder, pero es como en cualquier otra relación de heterosexuales. Las agresiones pueden generarse por los celos.

Empoderamiento

* Las mujeres lesbianas y bisexuales se animan a salir del clóset porque se empoderan de sus derechos, es decir, están conscientes de que merecen el respeto de toda la sociedad, así como los otros sectores.

* Karina Quiñones, vicepresidente de la Red LB Bolivia, destaca que las mujeres lesbianas y bisexuales se han organizado en el ámbito nacional y departamental con el objetivo de defender y promover sus derechos como población.

* Sin embargo -señala Quiñones- en la sociedad actual se mantiene la discriminación por el hecho de ser mujer y, más aún, por ser lesbiana o bisexual. “Vivimos en un país que aún es machista, que sigue siendo patriarcalista y la mujer no tiene voz ni voto”.

Las leyes

* El artículo 14 de la Constitución Política del Estado, en su parágrafo II, señala que el Estado prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón de sexo, color, edad, orientación sexual, identidad de género (...).

* La Ley 045, contra el Racismo y toda forma de Discriminación, en su artículo primero, indica que la presente norma tiene por objetivos eliminar conductas de racismo y toda forma de discriminación y consolidar políticas públicas de protección y prevención de delitos de racismo y toda forma de discriminación.

Esta ley define como “discriminación” a toda forma de distinción, exclusión, restricción o preferencia fundada en razón de sexo, color, edad, orientación sexual e identidad de géneros (...).

Leyes permiten el respeto de los derechos de esta población

Carlos Herbas

Defensoría del Pueblo

La Constitución Política del Estado, promulgada en 2009, prohíbe toda forma de discriminación en razón de género, orientación sexual u otra índole. Esta ley representa un importante avance para el respeto de los derechos humanos de las poblaciones LGBT.

A partir de la Constitución Política se han generado otras leyes, por ejemplo la 045, contra el Racismo y toda forma de Discriminación. La última, la Ley de Identidad de Género.

Considero que la aprobación de este cúmulo de leyes constituye un avance en materia de protección de los derechos humanos de todas las personas.

En el tema específico, las poblaciones más vulnerables son del colectivo LGBT, que aglutina a las personas con orientaciones sexuales diferentes. Considero, además, que el avance normativo debe ir acompañado con un trabajo en la sociedad, en las familias y en las unidades educativas. Tiene que ser una construcción de toda la sociedad para eliminar toda forma de discriminación.

Como institución, además de articular a estas poblaciones, participamos de la marcha de las diversidades sexuales y organizamos talleres y conversatorios, involucrando a instituciones que trabajan en estas temáticas, el Servicio General de Identificación Personal y el Servicio de Registro Cívico.


La población LGBT pide una ley para castigar los crímenes de odio

Las poblaciones de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) piden que las autoridades aprueben una ley que penalice los crímenes por razón de género, de homofobia o lesbofobia, en el caso de los hombres y mujeres, y bifobia, cuando se trata de personas bisexuales, afirma el presidente del Comité de Diversidades Sexuales y Género, Mauricio Fuentes Escobar.

La secretaria nacional de las Mujeres Trans de Bolivia, Chantal Cuéllar, argumenta que cuando ocurre un crimen por razón de género se emplea saña y odio, por lo que considera que se debe tipificar este delito en forma específica, tal como ocurre con los casos de feminicidio.

El colectivo LGBT presentó este proyecto de ley a la Asamblea Legislativa.

En los últimos 10 años se registraron 55 asesinatos de personas LGBT, según un artículo de Erbol, y ninguno obtuvo sentencia.

Entre algunos casos, Erbol rememora el de un profesional de negocios, de 40 años, que murió en La Paz por una hemorragia, tras ser golpeado con puños y objetos contundentes. Ocurrió en 2005.

En El Alto, en 2009, Virginia Huanca fue golpeada, violada y asesinada por el esposo de su pareja, mientras que en 2013 se conoció en Santa Cruz el asesinato de la transexual Luisa Durán, quien fue apuñalada hasta la muerte.

En Cochabamba, tres transexuales sufrieron agresiones a manos de un grupo de taxistas, en 2014, en la zona de El Prado.

LOS AVANCES

Cuéllar considera que en los últimos años hubo avances en el respeto de los derechos de la población LGBT, gracias a la aprobación de normas que prohíben y sancionan toda forma de discriminación.

Menciona, por ejemplo, la Ley 045, promulgada el 8 de octubre de 2010, cuyo objetivo es eliminar conductas de racismo y toda forma de discriminación.

La Constitución Política del Estado también las ampara. El artículo 14 señala que se prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón de sexo, color, edad, orientación sexual e identidad de género.

Cuéllar considera que en base a estos dos grandes avances se puede conseguir la aprobación de otras políticas públicas que beneficien al colectivo LGBT, como sucede con la Ley de Identidad de Género que favorece a los transgéneros y transexuales.

FAMILIA

Si se aprueba el proyecto de ley Acuerdo de Vida en Familia (AVF), las parejas del mismo sexo tendrán derecho al seguro de salud y a la sucesión de bienes, y no quedarán desamparadas, como ocurre ahora, afirma Cuéllar.

Añade que de aprobarse esta ley, el Estado reconocería a las familias conformadas por personas del mismo sexo, con todas las obligaciones y derechos que tienen los matrimonios heterosexuales.

Las personas que trabajan podrían asegurar a sus parejas, tendrían la opción de adoptar niños y de heredar. Cuéllar cita el caso de uno de sus amigos gay que se quedó en la calle, tras el fallecimiento de su pareja, porque la familia del primero le quitó los bienes que habían obtenido juntos, después de 10 años de convivencia.

En el caso de las mujeres -cita Cuéllar- sucede algo similar. Cuando una de ellas tiene un percance, lamentablemente no hay nada que reconozca su unión, todo lo que han conseguido se lo agarra la familia de la otra.

LOS GOLPES DE LA VIDA

Chantal Cuéllar descubrió su identidad sexual cuando tenía 13 años.

Durante al menos dos años vivió sin entender qué le sucedía. Tenía un cuerpo de hombre, pero sentía que era mujer.

A ella no le gustaban las mujeres, sentía afecto por sus compañeros de colegio. Había mucha confusión en su mente que se empezó a despejar cuando conoció a una trans e inició su proceso de transformación.

Antes había intentado suicidarse en dos oportunidades. Prueba de ello son las cicatrices que tiene en el antebrazo.

Cuando dormía, soñaba que era rubia y tenía un cuerpo voluptuoso.

Decidió entonces hablar con su familia sobre su orientación sexual, a los 16 años, pero sufrió discriminación de sus hermanos, quienes le exigían que se comportara como hombre y le tildaban de “maricón”, por su manera delicada de comportarse.

“Es algo muy complicado ser trans. En mi caso no tuve el apoyo de mi familia, porque no entendían. Hace 15 años o más no se escuchaba el término transgénero. Empecé a tomar hormonas y pastillas anticonceptivas para feminizar mi cuerpo”.

En el colegio su vida no era más fácil. Sus compañeros se encargaban de agredirle todo el tiempo.

“Era algo terrorífico”, afirma esta mujer trans cuando relata los episodios más duros que vivió mientras estudiaba en un colegio de la ciudad de Oruro.

Recuerda que sus compañeros de curso la encerraban en el baño, durante todo el recreo, y le empezaban a patear entre 10.

Le pedían que se comportara como hombre, pero no podía hacerlo porque se sentía mujer, y prefería aguantar los golpes durante todo el recreo. No obstante, considera que ahora es más fuerte por las golpizas que le dieron.

Tras más de 15 años de haber salido del clóset, su familia la acepta, pero todavía con algunos reparos.

“Mis hermanos me tratan como a su hermana, pero es probablemente porque ahora soy independiente”, afirma.

Actualmente, Chantal tiene una pareja, pero no está en sus planes tener hijos porque no se siente capacitada para educarlos.

Con su actual pareja se conocieron en una fiesta. Al principio, él no se daba cuenta de que Chantal era mujer trans y le tomó medio año aceptarlo cuando se enteró “porque él viene de una familia muy conservadora”.

Hay pocos lugares de ambiente

En Cochabamba hay pocos lugares de “ambiente” en los que se reúne la comunidad LGBT.

Si una persona quiere emprender un negocio de este tipo y solicita permiso a la Alcaldía, se lo niegan por la discriminación, afirma Chantal Cuéllar.

Añade que cuando alguien busca abrir un ambiente gay, en ese momento se les viene a la cabeza a los funcionarios perversión y orgía, cuando solo es un lugar donde se busca la confraternización.

Hay dos lugares de ambiente en Cochabamba, uno por la avenida América y otro por la calle Oruro, adonde van las chicas y chicos para compartir un momento. “Y como organizaciones nos reunimos también en estos espacios”.

La población LGBT acude a lugares heterosexuales para bailar, pero no pueden demostrar abiertamente su cariño, se abstienen por temor a que algún machista los golpee.

SOLEDAD Cuéllar advierte que la realidad de una mujer trans es muy triste: mueren solas y viven como promedio 40 años.

Se basa en un estudio que realizaron con la colaboración del Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Se conocieron hace tres meses y ahora esperan su primer hijo

Natalie Velasco Baldomar no oculta su satisfacción. Lleva un embarazo de cuatro semanas y asegura que espera con ansias el nacimiento de su primer hijo.

Esta joven cruceña de 20 años y su pareja, Erika (nombre cambiado), de 22, se conocieron a principios de abril pasado, mediante Facebook. Se enamoraron casi de inmediato y un mes después decidieron vivir juntas y tener un retoño.

Natalie confiesa que su sueño era formar un hogar y ser madre, porque nunca tuvo una familia estable. Se lo hizo conocer a su pareja y ella aceptó con el mayor agrado.

Llegaron hasta una clínica de Cochabamba que se especializa en reproducción asistida. Erika dio uno de sus óvulos y después de un tratamiento de fertilización in vitro, el médico lo implantó en el útero de Natalie. La joven quedó embarazada.

Este tratamiento les costó aproximadamente 5.500 dólares, dinero que salió de los ahorros de una de ellas.

La emoción de la pareja es tan grande que ellas ya compraron ropa para su bebé e incluso pensaron en algunos nombres. Erika quiere que su primer hijo se llame David Joan, Marvin o Andrés.

En un futuro cercano piensan tener una hija. En este caso, Natalie será la que facilite su óvulo y Erika llevará en su vientre a la criatura.

AMOR A PRIMERA VISTA

Natalie vivía en Santa Cruz. En esta ciudad había ganado el concurso de Miss Les (Lesbiana) y debía ir a Cochabamba para el certamen nacional.

Poco antes de su viaje conoció a su actual pareja mediante el Facebook, a quien le comentó que iría a Cochabamba y se hicieron amigas.

Cuando Natalie llegó a Cochabamba el 9 de abril, para ser parte del evento, se encontró con Erika.

“Es como si nos hubiésemos conocido desde hace mucho tiempo. Había una conexión linda entre nosotras. Empezamos a salir”, rememora.

Al día siguiente se arreglaron. Las dos coinciden al afirmar que fue un amor a primera vista.

Natalie suspira. Confiesa que ambas decidieron vivir juntas después de haber enamorado un mes, tras muchas idas y venidas y largas conversaciones que se prolongaban hasta la madrugada.

Natalie se enamoró de Erika porque ella es muy cariñosa, atenta y siempre está a su lado, apoyándola en los buenos y malos momentos.

Erika, por su parte, no ahorra los elogios para Natalie y afirma que le gusta todo de ella, especialmente sus ojos claros, su forma de ser y su personalidad.

“Por fuera es linda y por dentro aún más”, refuerza.

Erika considera que su pareja es una persona emprendedora, que ayuda a las personas de su entorno y resuelve los problemas con inteligencia.

COCINAN JUNTAS

Su vida en pareja es como la de cualquier otro matrimonio heterosexual. Ríen, cocinan juntas, les gusta ver películas, jugar play station y salir a caminar para conocer las provincias, pero todavía no lo hacen tomadas de las manos y no se animan a darse un beso en público porque una de ellas sigue en el clóset.

En su defensa, Erika afirma que se dará a conocer en forma pública, en su momento, y para ello prepara una estrategia.

“Las dos somos mujeres, nos llevamos bien. Somos como mejores amigas, pero nos conocemos mejor, de forma más íntima”, afirma Natalie.

“Pero es mi chica”, interrumpe Erika y ambas ríen al mismo tiempo.

¿Hay peleas? Sí -afirma Natalie. Explica que tienen diferencias como en cualquier pareja heterosexual, pero lo resuelven siempre con diálogo, sin que las discusiones lleguen a ser muy fuertes.

Uno de los motivos más frecuentes de conflicto es por la limpieza. Natalie señala que su pareja reniega porque el cuarto está desordenado. Asimismo dice que hay celos en la pareja, pero no son enfermizos como ocurre en otras relaciones, porque ellas están en contra de la violencia. “Sí podemos discutir, pero sin gritar ni arrojar cosas”.

Ellas consideran incluso que se sienten capacitadas para dar terapia a las parejas heterosexuales que atraviesan por algún problema conyugal.

AL PSICOLÓGO

Natalie salió del clóset cuando tenía 13 años. Le confió a su tía que sentía atracción por las mujeres y ésta la llevó inmediatamente al psicólogo porque consideraba que eso no era normal y que las niñas debían estar con los niños.

“Pero eso no se quita con psicólogo porque no es una enfermedad”, afirma.

Los familiares de Natalie conocen su orientación sexual y lo van aceptando poco a poco.

Erika, por su parte, no se anima aún a salir del clóset. Esta joven de 22 años nació en Punata y actualmente trabaja en una institución pública de Cochabamba. Es abogada de profesión.

Manifiesta que para ella es más complicado salir del clóset debido a que su familia no acepta su orientación sexual y porque ocupa un cargo en la función pública. Siente temor por la reacción de su entorno en el trabajo.

Descubrió que se sentía atraída por las mujeres cuando aún estudiaba en la secundaria. Pese a la discriminación que sufrió, considera que una persona puede querer a otra de su mismo sexo y eso no debería ser mal visto porque “Dios ama a todos por igual”.

A los que sí se debe castigar- afirma- es a personas que violan, roban o asesinan.

ENOJO

Rabia e indignación sintió Natalie cuando en Santa Cruz se realizó la marcha por la denominada familia natural, el pasado 22 de junio, tras la aprobación de la Ley de Identidad de Género. Considera que quienes se movilizaron en esa oportunidad están equivocados porque la unión entre un hombre y una mujer no es la única alternativa. Ella está convencida de que dos mujeres o dos hombres tienen el derecho de formar una familia en hijos, con las mismas obligaciones y derechos.

SE CASARÁN

Natalie y Erika esperan que el proyecto de ley Acuerdo de Vida en Familia se apruebe y entre en vigencia lo más pronto posible, para que se puedan casar y legalizar su unión.

Recuerdan que esta ley permitirá a las personas del mismo sexo gozar de los derechos que tienen las parejas heterosexuales, es decir, beneficiar a su pareja con seguro de salud y la sucesión de bienes, entre algunos.

“Si se aprueba este Acuerdo de Vida en Familia, nos casamos”, se apresura a decir Natalie y recibe el apoyo de su pareja. “Ya me pidió matrimonio”, agrega.




Jocelyn formó una familia, se separó y ahora vive por su niño

Es delgada, lleva cabello bastante corto y es amable en el trato. Jocelyn (nombre convencional) cuenta 33 años y tiene un hijo de cuatro, fruto de su relación con Jenny, su última pareja, de quien se alejó hace un mes porque la rutina llegó a sus vidas.

Su objetivo es trabajar en la educación de su hijo para que él crezca como una persona de bien, más aún ahora que está bajo su responsabilidad.

Jocelyn nació mujer, pero nunca se vio como tal. Desde temprana edad, cuando asistía al kínder, en Sucre, descubrió que era diferente a las demás niñas porque sentía atracción por sus maestras y eso le preocupaba.

Trataba de mantener lo más ocultos posibles los sentimientos que tenía por las personas de su mismo sexo porque en su familia consideraban “eso” como algo malo. Sin embargo, a los siete años confirmó que le gustaban las mujeres y no así los hombres.

Para no ponerse al descubierto con sus padres, empezó a salir con chicos de su colegio, cuando tenía 17 años, pero solo con el fin de ocultar su verdadera orientación sexual.

En esa época de su vida, ella pensaba que era una persona rara porque le gustaban las mujeres y eso le hacía sentir mal.

En el colegio se enamoraba de sus compañeras de curso, pero estaba convencida de que ellas no le iban a hacer caso, por lo que nunca se animó a declararles su amor.

A los 19 años, cuando comprendió que no era la única de su género, se declaró a una chica y empezó una relación con ella. Llevó a la muchacha para que sus padres la conocieran, pero a éstos no les agradó la idea. Su madre fue quien más se opuso, pero terminó por aceptar cuatro meses después.

“A mi madre le costó mucho aceptar. Ella decía que yo había nacido mujer y tenía que darle nietos”, rememora.

Sin embargo, a Jocelyn nunca le gustó vestirse “como mujercita” y se molestaba cuando sus padres le compraban ropa de color rosado. Al final terminaba usando la indumentaria de sus hermanos.

SE ALEJÓ POR AMOR

Jocelyn decidió abandonar Sucre, su tierra natal, para olvidar a una mujer, de quien estaba enamorada desde el colegio. Sintió que se le caía el mundo encima cuando se enteró de que ella estaba a punto de casarse y prefirió salir para no sufrir.

Antes de conocer a su última pareja mantuvo una relación con otra mujer, que terminó muy mal por el carácter violento que ésta tenía. En una oportunidad, ella la golpeó de tal manera que la envió directo hasta el hospital.

No se defendió, solo se cubrió para que los golpes no le causaran lesiones en el rostro, pero después de dos horas de recibir patadas en el piso su cuerpo se había debilitado y no podía caminar ni sentarse.

Su furibunda pareja le lanzaba con todo. Fue por esa razón que terminaron, en agosto de 2008. El motivo de la golpiza, celos injustificados.

Un mes después conoció a su última pareja en una discoteca de ambiente, donde bailaron a insistencia de uno de sus amigos.

Jenny tenía un hijo de 13 años, de una anterior relación con un hombre. Tras salir un año con Jocelyn decidieron tener un hijo mediante inseminación artificial. El donante fue un familiar.

Jocelyn considera que Jenny era una persona muy buena y noble, como una madre para ella, por lo menos cuando la conoció.

El embarazo de su pareja fue tranquilo, sin contratiempos. Su hijo nació el 7 de febrero de 2012 en Cochabamba.

Salían al Jardín Botánico a pasear

Recrearse en el Jardín Botánico con su pareja y su hijo era una de sus actividades preferidas.

Salir de paseo y cocinar también ocupaban lugares privilegiados en la agenda de esta pareja.

La tarea de llevar a su hijo de cuatro año al prekínder es compartida. Nunca tuvieron la necesidad de explicar a los padres sobre su situación.

Una anécdota cuando nació su hijo

Como anécdota, Jocelyn recuerda que el día en que iba a nacer su hijo pidió permiso a sus jefes para ir al hospital.

Sus empleadores le miraban con extrañeza porque no comprendían cómo podía nacer un hijo suyo si ella era mujer y no mostraba señales de estar embarazada. Al día siguiente tuvo que darles explicaciones.

sábado, 23 de julio de 2016

Hija de cantante decide cambiar de sexo a los 11

Karina, una cantante venezolana famosa por su éxito “A quién”, reveló que su hija Hanna de tan solo 11 años de edad ha decidido cambiar de género y ahora será un niño llamado Xander, por lo que se encuentra en tratamiento psicológico para enfrentar esta nueva etapa.

“¿Cómo se hace? Yo no lo sé, le rezo mucho a Dios y le pido me dé fuerza, qué es la familia perfecta, qué es el hijo perfecto, qué es el padre perfecto, no existe”, dijo Karina en exclusiva para el programa Hoy.

jueves, 21 de julio de 2016

Por ideología LGBT Plataforma denuncia injerencia del exterior

La Plataforma Por la Vida y Familia a través de un comunicado difundido por el Arzobispado cruceño, indicó que "la violación a nuestra soberanía, con la intromisión de Estados Unidos en asuntos internos del Estado Plurinacional", el pronunciamiento se realiza luego de la llegada de Randy Berry, quien indican es enviado de Estados Unidos para apoyar y fiscalizar la agenda de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Trans (LGBT). "Al entrometerse en asuntos internos de nuestro país, su visita no es grata y constituye una violación de la soberanía de nuestro Estado que tanto ha defendido el propio presidente Evo Morales", sostuvo el representante de esta plataforma a tiempo de pedir la intervención de autoridades nacionales.